Agustina Triquell

Cuando Villa Soriano era capital departamental, en su plaza, como en todos los departamentos del Uruguay, había un obelisco. Un día a alguien se le ocurrió “cortarlo” y colocar un busto de Artigas. Por tal motivo, en Villa Soriano, el prócer mira desde un punto más elevado que cualquier otro busto del Uruguay: lo atraviesa, apuntando al cielo, el recuerdo del obelisco, y lo une con el antiguo cementerio indígena sobre el que edificaron la plaza.
Imagen construida a partir del relato de una vecina. Villa Soriano, febrero de 2016

Agustina Triquell

20 febrero, 2016